Ralph Napierski, un hacker australiano, consiguió entrar en el Vaticano disfrazado de obispo. El hombre, que poco después de su intrusión fue expulsado, pretendía asistir a la primera reunión de cardenales preparatoria del cónclave en el que se elegirá al próximo papa. El incidente terminó entre los aplausos de los periodistas y cámaras que presenciaron el incidente.

Ralph Napierski Ralph Napierski

Ralph Napierski no vestía exactamente como un obispo, pero entre el tráfico de personas y de funcionarios de la iglesia su disfraz podía funcionar.

Pese a su vestimenta, se podía apreciar que al falso obispo le quedaba demasiado corta la sotana y el fajín que lucía en la cintura era diferente al reglamentario de los prelados, del mismo modo que llevaba colgada al cuello una cruz demasiado grande y en lugar de un casquete, llevaba un sombrero de fieltro.

Se presentó acompañado de varias personas vestidas de sacerdotes, de los que se desconoce si eran auténticos o no.

El sujeto disfrazado posó ante los fotógrafos del brazo de varios cardenales y en las calles del Vaticano apretó manos, habló con prelados y saludó a todos los presentes.
Antes de ser descubierto, el falso religioso criticó ante la prensa a los obispos católicos por haber encubierto a los curas acusados de pederastia.

Poco después de las 9:00 horas tiempo de Roma (08:00 GMT) el personaje logró superar el control de seguridad de la Guardia Suiza Pontificia en el ingreso para jerarcas del Vaticano conocido como “del Santo Oficio”.

Justo a esa hora, en la entrada también llamada “Petriana” por la que se accede al complejo Aula Pablo VI, donde se encuentra el Aula Nueva del Sínodo, iban llegando decenas de cardenales para asistir a la primera congregación general, la reunión de purpurados para preparar la elección del sucesor de Benedicto XVI.

Pese a estar evidentemente mal vestido y tener en uno de sus dedos un gran anillo de bisutería, en un primer momento los elementos de seguridad de la Guardia Suiza lo dejaron pasar mientras llegaban los 140 cardenales que participaron en la congregación.

Sin embargo, tras burlar el primer control de seguridad, fue interceptado por la gendarmería vaticana cuando pretendía entrar en el Aula Pablo VI, espacio en el que se reunían los cardenales para el llamado “precónclave”.

Al notar el atuendo, las autoridades se dieron cuenta de que no era un religioso y fue expulsado inmediatamente.

Preguntado por el incidente, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, dijo que él estaba dentro del Aula Nueva del Sínodo y que era la primera noticia que tenía de lo ocurrido.

El fraude

El personaje resultó ser Ralph Napierski, un alemán que se hace pasar por prelado y, de acuerdo con uno de sus dos sitios de Internet, pertenece a una supuesta congregación conocida como Corpus Dei, la cual promueve el “Yoga de Jesús”, que supuestamente permite “controlar la computadora con el poder de la mente”.

En la página de la orden religiosa (thecorpusdei.wordpress.com) el impostor subió un archivo con todos los documentos falsificados que utiliza para su engaño y fotos que se toma con jerarcas legítimos para darle credibilidad al sitio web.

Aunque Napierski afirma que el objetivo de su orden “es difundir el evangelio y salvar almas”, promociona en su página reliquias de la Iglesia y dice tener la intención de “construir lugares de peregrinación de monumentos que tienen un trozo de la verdadera cruz de Jesucristo, que hará el poder de la sanación y el poder espiritual disponibles para todo el mundo”.

Las reliquias las ofrece a bajo costo, según él, para que sean accesibles “especialmente a las parroquias y la gente con bajos ingresos”, aunque no especifica el precio.

Los objetos, que cotiza solo si se le contacta en el correo email-an@stauroophylax.de, los clasifica en tres categorías y ofrece certificados de autenticidad que muestra junto con las fotos de las reliquias en el sitio de Corpus Dei.

En otro blog (bishopralphnapierski.blogspot.com.es) asegura que pertenece a la Iglesia ortodoxa italiana, en comunión con la católica, pero la institución es inexistente de acuerdo con los registros oficiales del Vaticano.

El timador además dice tener como nombre espiritual Basilius, y muestra con un video en YouTube titulado “12 pasos a Dios” el camino para lograr la salvación, alcanzar la iluminación y “encontrar el propósito de la vida”.

Claves

Sui generis

  • El episodio del obispo falso se suma a otros tantos sui géneris que se han verificado en Italia, relacionados con la renuncia de Benedicto XVI al pontificado.
  • La semana pasada aparecieron colocados en las inmediaciones de la Basílica San Juan de Letrán de Roma carteles con la cara del cardenal africano Peter Turkson invitando a votar por él.
  • El domingo, en la iglesia de San Esteban de la población de Castelvittorio, el párroco Andrea Maggi quemó una fotografía de Benedicto XVI ante los fieles.
  • El cura aseguró que “Ratzinger ha sido tentado por Satanás: por esto renunció, mientras un pastor debería dar la vida por sus ovejas”.